Abrí este blog por curiosidad al leer un artículo de prensa, hace casi 4 años. Lo usaba para colocar noticias personales o cosas que me parecían interesantes, pero básicamente trataba siempre de apegarme al concepto de "bitácora", de diario personal. Luego empecé con los haikus, primero ajenos, luego propios, llevando a otro nivel mi historia personal en la red, pues a partir de ese momento alternaba la prosa y el verso para describir mis experiencias. Rara vez he lanzado una diatriva y me he mantenido los mas alejados posible de las modas blogueras, para mantener mi blog lo mas "zen" posible. Ya fui un bloguero vicioso, poeta, cuentista, humorístico, en fin, mi blog ha cambiado conmigo, tanto en su diseño como en su contenido, creciendo de mi mano. A ese mismo ritmo, crecieron mis lectores.
Lo que me lleva a escribir este artículo es el hecho de que mis "lectores invisibles" no comentan. Este particular hecho me llena de curiosidad, porque la crítica es bienvenida por estos lares pues siempre ayuda a mejorar. Me a ocurrido de gente que me dice: "es que me da pena comentar". Algunos lo hacen vía correo electrónico, o personalmente, incluso vía mensaje de texto. Pero en mi blog, solo comentan algunos colegas blogueros.
Igual seguiré escribiendo, colgando en la red mis vivencias, del modo o la forma que me plazca, siguiendo esas reglas no escritas, rompiendo algunas. Espero poder mantener siempre esa línea que tanto ha gustado, pero por sobre todo, espero poder sintiendo esta gran satisfacción al escribir, al vaciar mi vida, en regalar un poquito de mi alma. Gracias por leerme.
Imágenes: Veer