te acercaste a mí,
y me enseñaste a soñar,
de manera tan sutil,
que el sonido de tu voz,
borra el dolor de ayer,
dándo anhelo a mi sentir.
Te posaste aquí en mi mano,
mariposa de esperanza,
y aunque cruel es la distancia,
siento tu aliento en mi voz,
y el amor en sus andanzas,
pleno me tiene el pecho.
Recibe preciosa un beso,
y quédate posada allí,
cuanto tiempo lo desees,
contemplarte es un placer,
tenerte es deseo fátuo,
pues tu libertad,
yo no tengo en mis manos.
© gil

y me enseñaste a soñar,
de manera tan sutil,
que el sonido de tu voz,
borra el dolor de ayer,
dándo anhelo a mi sentir.
Te posaste aquí en mi mano,
mariposa de esperanza,
y aunque cruel es la distancia,
siento tu aliento en mi voz,
y el amor en sus andanzas,
pleno me tiene el pecho.
Recibe preciosa un beso,
y quédate posada allí,
cuanto tiempo lo desees,
contemplarte es un placer,
tenerte es deseo fátuo,
pues tu libertad,
yo no tengo en mis manos.
© gil



