
Nuestro arbolito está lleno de regalos pese a los altibajos económicos que tuvimos este año. Pero noto algo diferente en casa, aunque aparentemente no hay "espíritu" navideño, hay si una paz que hacía años no percibía. Este año sólo estamos mi hermano, mi madre y yo en casa, por lo que nos iremos donde una familia vecina a cenar y compartir.
El materialismo convirtió el dar en una necesidad que para muchos no es satisfactoria. Ni hablar del recibir, pues basta que se te olvide alguien para que te ganes su rechazo, al menos durante un año. Este año podré dar porque durante el transcurso del mismo me dediqué a dar, ahora cosecho los beneficios, esa es mi satisfacción. A los pocos lectores que aún me siguen les deseo una Feliz Navidad!

