29.4.09
20.4.09
15.4.09
Un haiku, un paso.
Llevar un diario en forma de haikus me permite conservar algo de privacidad. Soy un hombre sumamente abierto al mundo, pero una parte de mi es ajena al bullicio. En mi interior guardo secretos, misterios, tesoros que son sólo míos y sin embargo cada tanto decido compartirlos con ustedes mediante mis locos poemas que nadie entiende.Jamás pensé que mi despertar tardara tanto. El cúmulo de lastre que fuí recogiendo a lo largo de mi existencia me hace pesado el camino y no puedo soltarlo de golpe so pena de caer nuevamente en las trampas de mi ego. Así que decidí ir soltando lastre y pisar firme luego de hacerlo, para irme acostumbrando al nuevo peso de mi existencia. Estoy cada vez mas liviano, mas vacío de ego. Pero a veces siento que giro en torno a una gran roca, encadenado a ella, imposibilitado de avanzar aún cuando dejo lastre en el camino. Debido a ello, a veces me siento, descanso, medito. Esto me hace levantarme más seguro cada vez.
Cada haiku me define, define un instante preciso de mi largo camino hacia la felicidad.
En la imagen, tomada de aquí, un haiku del poeta Saryu, con caligrafía de Yukki Yaura. Cabe acotar que cuando un haiku es acompañado por una imagen descriptiva es llamado haiga.
10.4.09
Retorna el guerrero
Ya la espada le pesa menos. El guerrero de a poco se levanta pues se acerca otra reto. Para vencer a la Dama Gris, deberá acabar primero sus secuaces ... sus propios miedos.Y es que los ancianos siempre se lo dijeron "el peor enemigo de un guerrero es él mismo", pero su ego le hizo olvidar las enseñanzas al ver su espada eliminar uno a uno a torpes enemigos de paso. Pero la Dama Gris es distinta. Ella le drena su energía, lo postra ante ella de rodillas pero no dá el golpe final, pues prefiere que sea el guerrero quien use su propia espada para acabar con sus días.
Pero el guerrero medita, no deja que su mente obligue a su cuerpo a destruirse. Aún de rodillas está en paz pues sabe que la Dama Gris puede ser vencida. Ahora entiende que son sus propios temores los que lo hicieron arrodillarse ante ella, impidiéndole incluso luchar, haciéndo cada vez mas pesada su espada, obligándolo incluso a quitarse la armadura que con años de esfuerzo había creado.

Hoy, desnudo, pero empuñando su espada, se levanta y mira fijamente a los ojos de su peor enemigo ... él mismo. La Dama Gris lo sabe y lanzará su ataque mas feroz, pero el ya no le teme, pues sabe que puede vencerla cuando desee, solo debe apartar sus temores y no dejar de ver dentro de sí mismo. La batalla final por su propia felicidad está por comenzar.
*los autores de las imagenes tienen todos los derechos sobre las mismas
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



