Jamás había pasado un diciembre tan aburrido. Es impresionante lo ladilla que ha sido este mes hasta ahora. Todo a mi alrededor es confuso, no sé, tal vez me acostumbré a la rutina típica de estas fiestas y ahora que estoy un poco aislado verla desde afuera me hace ver estas navidades del siglo XXI realmente absurdas. Ojo, no me pongan la etiquetita de Grinch, pues soy todo lo contrario, vivo empujando a la gente a meter la Navidad en sus casas, en sus corazones. De hecho, son muy pocas, casi extintas diría yo, las personas que celebran la Navidad en familia, con calor de hogar y por sobre todo adorando al ser al que le deben estas fechas, Baby Jesus.Ahora todo es capitalismo a lo bestia, pura compradera, bebedera y jodedera. "!!Llegó Diciembre, a beberrrrr!!"" es la expresión mas común que he escuchadoseguida muy de cerca por "!!Coño llegué a diciembre pelando bolas!!". Y peor aún, casi ni se escuchan gaitas, villlancicos, aguinaldos o parrandas. Ahora todo es reggeton.
Yo no sé si es que me estoy poniendo viejo, pero no hago mas que añorar aquellas hermosas navidades en casa de mi abuela materna.

