20.7.08

¿Ponernos a dieta? por Paulo Coelho

Uno de los grandes filósofos brasileños, el cantante Tim Maia, dijo en cierta ocasión: "Me propuse hacer una dieta rigurosa. No probé el alcohol ni el azúcar, y me abstuve de comidas grasas. En dos semanas, perdí 14 días".

Vivo hace 28 años con una mujer maravillosa, que de vez en cuando pierde la calma y su buen humor porque, según ella, le sobran unos kilos. ¿No estaremos exagerando un poco? Una cosa es la obesidad, y otra pretender parar el tiempo y la evolución normal del organismo.

Lo peor de todo es que constantemente aparecen nuevas maneras de perder peso: comiendo calorías, evitando las calorías, consumiendo grasas compulsivamente, evitando las grasas a cualquier precio...

Entramos en una farmacia y somos visualmente invadidos por todo tipo de productos milagrosos que prometen acabar con las ganas de comer, con el tejido adiposo, con la barriga, etc.

Sobrevivimos todos estos milenios porque fuimos capaces de comer. Y, hoy en día, esto mismo parece haberse convertido en una maldición. ¿Por qué? ¿Qué es lo que nos hace intentar mantener a los 40 el mismo cuerpo que teníamos cuando éramos jóvenes? ¿Es que existe alguna posibilidad de parar esta dimensión del tiempo? Claro que n o. ¿ Y p o r qué tendríamos que ser delgados? No hay ninguna razón para serlo. Compramos libros, vamos al gimnasio, gastamos una cantidad importantísima de nuestra energía intentando parar el tiempo, en lugar de caminar por este mundo celebrando el milagro. Cuando deberíamos estar pensando en cómo vivir mejor, nos obcecamos con el asunto del peso.

Olvídenlo. Ustedes pueden leer cuantos libros quieran, hacer los ejercicios que consideren necesarios, infligirse todos los castigos que deseen, y seguirán teniendo, de todas maneras, dos opciones: dejar de vivir o engordar.

De acuerdo que hay que comer con moderación, pero, antes que nada, hay que comer con placer.

Ya lo dijo Jesucristo: "Lo malo no es lo que entra, sino lo que sale de la boca del hombre".

Un día estaba en un restaurante libanés con una amiga irlandesa, y conversábamos sobre ensaladas. Con todo el respeto debido a los vegetarianos y a los fundamentalistas de la alimentación, la ensalada, para mí, sirve esencialmente para decorar el plato. No podemos vivir sin ella, pero tampoco podemos considerarla el centro de nuestras atenciones gastronómicas. Los periódicos publican a diario historias de jóvenes en busca del estrellato en las pasarelas que terminan muriendo como consecuencia de esta obsesión por el peso.

Recuerden que durante milenios luchamos para no pasar hambre. ¿Quién se inventó esta patraña de que todo el mundo tiene que mantenerse delgado durante toda la vida? Voy a responder: los vampiros del alma, quienes piensan que es posible parar la rueda del tiempo. Pues no, no es posible.

Usen la energía y el esfuerzo que emplearían en una dieta para alimentarse del pan espiritual, y continúen disfrutando (con moderación, insisto una vez más) de los placeres de la buena mesa.

El año pasado escribí una serie de columnas sobre los pecados capitales, y la gula era uno de ellos. Pero, ¿qué es exactamente la gula? Una obsesión.

Lo mismo que la dieta. En este punto, los dos extremos se encuentran, siendo ambos nocivos para la salud. Mientras millones de personas pasan hambre en todo el mundo, vemos que hay gente incentivando la delgadez porque, en algún momento, alguien decidió que ser delgado era la única manera de conservar la juventud y la belleza.

En lugar de quemar artificialmente estas calorías, debemos intentar transformarlas en energía que se pueda aplicar a la lucha por nuestros sueños. Nadie se mantuvo delgado durante mucho tiempo sólo por causa de una dieta.

Fuente: Paulo Coelho, en la revista Todo en Domingo
Imágenes: Veer

7 comentarios:

Lidia M. Domes dijo...

Si, me parece bastante cierto...

Cariños,

Lidia

dondelohabredejado dijo...

Es cierto. Tal vez sea cuestión, como en todo, de buscar el equilibrio. Yo soy de las que no comen carne, pero por un tema de respeto a los animales, no por otra cuestión. Cada uno debe encontrar lo que le haga mejor para comer y sentirse bien. Y si bajar unos kilitos hace sentirse bien...bueno, creo que también es válido. Oh, quién pudiera tener el cuerpo de hace veinte años!!! Y la piel, y el pelo sin canass!!! ja ja ja... pero sin dudas, hoy vivo más feliz, estoy más crecida y no me hago problema por cosas que en ese entonces me hacían sufrir...
Hoy, en muchas partes del mundo se festeja el Día del Amigo. Para mí es importante, más allá de celebrar la amistad todos los días de mi vida. Te considero un amigo, aunque no nos conozcamos personalmente, porque pasar por aquí me hace mucho bien, y me das mucho. Siento que nuestras almas se conocen. Por eso, te pido que pases por mi blog, que ahí puse un regalito para todos mis amigos.
Un abrazo muy grande para vos, y Feliz Día!!!
Marina.
Ah, y a tu chica, comprendela y apoyala cada vez que se ponga a dieta!!!

GILBERTO dijo...

Marina: Pues la verdad yo nunca he necesitado de dietas, al menos para rebajar. Soy de comer poco y confieso que muy desbalanceado. Actualmente estoy soltero, pero te prometo apoyar y comprender a la siguiente chica jejeje.

dondelohabredejado dijo...

ay, qué despistada, claro, el artículo es de Cohelo!!! Bueno, a la próxima chica, apoyala si necesita hacer dieta, ji ji ji
Es importante cuidarse, alimentarse con lo mejor para cada uno CUIDATE, NENE, CUIDATE, ALIMENTATE BIENNN!!!
(perdón, me salió la ídisehe mame que llevo dentro, ji ji ji
Besitos.

Fosco dijo...

dieta ? que es eso? no esta dentro de mi vocabulario jajaj.

La mayoria de las personas se dejan llevar por la sociedad y la ley de consumo.

GILBERTO dijo...

Fosoco: Justo de eso trata el articulo de Paulo. Una cosa es hacer dieta para sentirse mejor con uno mismo o por cuestiones de salud y otra muy distinta es hacerlo para ser aceptado o entrar en los "estándares" sociales.

Mariángel dijo...

Uff Dieta... No he logrado hacer ni la primera....

La sociedad presiona.. y también cuando se vá a una tienda a comprar una camisa resulta que la talla M que te servía hace 5 años ahora no te sirve... Tienes que comprar L o XL, pero no se esté más gordo sino que ahora las tallas vienen más pequeñas.. Que desgracia :(

Recuerdo que me pequeña me daba un poco de pena mi contextura... Años más tarde me doy cuenta que todas mis amigas eran demasiado delgadas jajajajjajajaj