7.7.08

¿Eres un sapo hervido?

Varios estudios biológicos demuestran que al dejar a un sapo en un recipiente con agua de su propia laguna, éste permanece inmóvil mientras calentamos el líquido. El sapo no reacciona ante el gradual aumento de la temperatura (cambios de ambiente) y muere cuando el agua hierve, hinchado y feliz.

Sin embargo, dejando caer otro sapo en ese mismo recipiente con el agua ya hirviendo, el animal saltará inmediatamente afuera. Medio chamuscado, ¡pero vivo! En determinadas ocasiones, nosotros somos sapos hervidos.

No llegamos a ser conscientes de los cambios. Nos parece que todo está perfecto, o que lo que está mal acabará pasando; es sólo cuestión de tiempo. Estamos a punto de morir, pero nos quedamos flotando, estables y apáticos, en el agua que se calienta por momentos. Acabamos muriendo, bien hinchados y felices, sin haber notado los cambios que se producían a nuestro alrededor.

Hay sapos hervidos que aún creen que lo fundamental es la obediencia, en lugar de la competencia: manda quien puede, y obedece el que tiene juicio. Pero con esta actitud, ¿qué pasa con la vida de verdad? Es bastante preferible salir de una situación medio chamuscado, pero vivo y listo para actuar.

Fuente: Paulo Coelho, en la revista Todo en Domingo
Imagen: Pacific Islander

3 comentarios:

Mariángel dijo...

Cierto..... A veces es preferible salir chamusqueado!! Aunque a veces como todo parece "normal" nos inmutamos hasta que nos damos cuenta tarde.

Saludoss Gil!!!:

dondelohabredejado dijo...

Es muy cierto, comparto tu opinión. A veces por comodidad, o sobreadaptación, o falta de coraje, no se reacciona y los cambios llevan a la destrucción. Otras veces hay quienes esperan que las reacciones las tengan otros, en lugar de hacerse cargo.
Y cuando las cosas empeoran alrededor nuestro, la cosa es actuar.
La analogía es genial, pero no pude dejar de sentir pena por el pobre sapito, ji ji
Te dejo un beso.

noelia dijo...

Comparto totalmente la reflexión.